La recesión que estamos viviendo en nuestro país genera presión sobre las relaciones comerciales, y la sociedad en general, esta tensión naturalmente provoca un aumento en la cantidad de conflictos. En ese marco, los clientes que concurren en una situación contenciosa suman preocupaciones de todo tipo: por un lado la de los tiempos y los costes de los litigios, y por otro la incertidumbre acerca de la solvencia económica de la contraparte en el momento de ejecutar una sentencia favorable.
Ante esta situación, queremos estar a disposición de UD. Como cliente, con nuestras herramientas sabemos que la mejor respuesta es actuar con celeridad y dedicación, valorando al definir la estrategia no solamente la vía judicial sino también los métodos alternativos de resolución de conflictos, como el arbitraje y la mediación, actuando proactivamente y vigilantes de la conducta de los deudores.